Centroamérica, Costa Rica

Isla del Caño y Corcovado, atractivos de Bahía Drake

25 mayo, 2016 • Por

Varios son los atractivos que posee Bahía Drake para ser parada imprescindible en un viaje por el país tico. Desde el archiconocido Parque Nacional de Corcovado hasta el espectacular snorkel en isla del Caño harán que el complicado acceso a esta zona del país merezca la pena.

 

 

Atravesando la Península de Osa en plena noche

El mismo día que visitamos el Parque Nacional de Manuel Antonio, a eso de las 4 p.m., decidimos poner rumbo a Bahía Drake. Esta zona de Costa Rica, situada en la península de Osa, cuenta con algunos de los mayores atractivos del país. A pesar de esto, al quedar un tanto alejada de las rutas habituales y no tener accesos sencillos, optan por prescindir de su visita en sus itinerarios. No fue ese nuestro caso, que lejos de prescindir de ella, decidimos recorrer parte de sus “carreteras” en plena noche. Salimos desde Quepos, unos 200 kilómetros nos separaban del destino final. La pecualiaridad del trayecto reside en los 20 kilómetros finales que transcurre en una pseudo-carretera sin asfaltar, en plena jungla y con varios ríos cruzando a lo ancho de la misma. Sólo es posible acceder a ella en 4×4, incluso en época de lluvias recomiendan no aventurarse ya que el caudal de los ríos aumenta considerablemnte impidiendo en algunos casos en continuar avanzando. Imprescindible es llevar el depósito lleno (la última gasolinera la encontraréis en Chacarita), armarse de paciencia y, si váis al atardecer, evitar plantearse qué pasaría el coche decidiera pincha una rueda en uno de los tropecientos pedruscos del camino, con decenas de animales salvajes rondando, en plena noche…

Carretera que lleva a Bahía Drake atravesando la península de Osa

 

Parque Nacional de Corcovado, ¿sí o no?

En nuestro caso, descartamos Corcovado casi desde un principio. No porque no nos atrayera, ni mucho menos, sino por la complejidad del mismo. Antes de partir pudimos leer en varios blogs cómo viajeros lo señalaban como “duro” en referencia a las 7-8 horas de caminata teniendo en cuenta las condiciones ambientales de la zona, información que nos confirmaron varios locales una vez llegamos a Costa Rica. A las horas de la caminata se sumaron las altas temperaturas y la humedad que nos acompañaron incesantes los días anteriores, causantes finales de que dejáramos esta visita para otra ocasión.

Vista panorámica del atardecer sobre Corcovado

 

Practicando snorkel en la Reserva Biológica de Isla del Caño

Antes de llegar a Bahía Drake, reservamos el que sería nuestro hospedaje: Martina’s place. Es una ‘guesthouse’ regentada por la propia Martina, una holandesa que dejo su país natal al enamorarse de Costa Rica, convirtiendo a este último en su lugar de residencia. Con ella contratamos la excursión del día siguiente: snorkel en Isla del Caño con la empresa ‘Picolina Tours’, con un coste de 80$/p.p. A las 9 a.m. cogimos el bote junto a otra docena de personas y surcamos océano hasta llegar a las inmediaciones de Isla del Caño, dónde tuvieron lugar los primeros 45 minutos de snorkeling en los que pudimos ver la mayor diversidad de actividad marina de todas la excursiones de este tipo que hemos realizado. Bien es cierto que no tuvimos suerte en el avistamiento de rayas, tortugas o grupos de tiburones, muy presentes en esta zona del Pacífico.

Isla del Caño

Posteriormente llegamos a Isla del Caño: este atolón fue en la antigüedad el hogar de tribus indígenas y actualmente es una reserva biológica que poco a poco se va convirtiendo en un popular destino turístico. El ‘por qué’ es simple: cuenta con aguas completamente cristalinas y una gran diversidad marina que hace las delicias de los aficionados al buceo, submarinismo o al snorkel. Al ser un área protegida, Samuel (el guía) tuvo que pagar las tasas necesarias para poder bucear en sus aguas (incluídas en el precio de la excursión) y… ¡al agua de nuevo!

Peces snorkel Isla del Caño

Otros tres cuartos de hora contemplando diferentes especies de peces y multitud de corales con los que poníamos fin al buceo en este paraíso acuático, no sin antes dirigirnos a la playa de San Josecito, ya perteneciente a Bahía Drake, donde pudimos disfrutar de un completo picnic y una hora y media de tiempo libre por la playa que nos permitió incluso entablart amistad con los simpáticos perretes locales que la frecuentan

Playa de San Josecito en Bahia Drake

Con esto volvíamos al pueblo… ¡rojos como cangrejos! Es recomendable que no seáis tan cabezones como nosotros y hagáis caso a la recomendación de ponerse camiseta dentro del agua, ya que el sol en esta zona no tiene piedad y el uso de cremas no está bien visto al ser realmente nocivas para los peces.

Vista panorámica Bahía Drake

Bajo nuestro punto de vista, y aún sin haber visitado el Parque Nacional de Corcovado, consideramos que la visita a Bahía Drake merece (y mucho) la pena. Las aguas y vida submarina de Isla del Caño no dejan indiferentes a quién lo visitan y el trayecto hasta el lugar, se convirtió en una de las aventuras dignas de mención en nuestro viajes por tierras ticas.

Puesta de sol Corcovado